Entradas Etiquetadas ‘Facilitación’

  • Intro

    Data:2010.11.16 | CategoríaPresentación | Números de Comentarios0

    En la mayoría de las organizaciones de nuestra sociedad, tanto  en el ámbito público como en el privado, las reuniones son vividas como una pérdida de tiempo y los diversos grupos que las constituyen sienten, en lo más profundo, que no funcionan como verdaderos grupos.

    Por lo general, la información que circula es escasa y confusa y las decisiones son tomadas siempre por los mismos: los que se ven favorecidos por la desinformación y el supuesto desinterés del resto o los que sufren por tener que asumir siempre todas las responsabilidades del conjunto. Así, las reuniones son concebidas como trámites formales de legitimación de lo ya decidido o encuentros con discusiones eternas que no conducen a nada.

    Por su parte, las evaluaciones decaen en espacios de reflexión personal al final de cada proyecto, careciendo de un ordenamiento de la valiosa información que brinda la experiencia para mejorar el desempeño en el futuro y valorar los aciertos del presente de la organización. Estas falencias pueden observarse en los grupos que toman sus decisiones de manera vertical pero también en las que lo hacen de forma horizontal, o mixta.

    En síntesis, de manera intencional o por desidia, las organizaciones de nuestra sociedad presentan, por lo general, grandes dificultades para sistematizar su propio conocimiento y para funcionar fomentando la participación de todo su conjunto, lo que empobrece su crecimiento y desarrollo.

    La Facilitación, a la que entenderemos inicialmente como “el arte de guiar el proceso de un grupo hacia el logro de sus objetivos” se propone enfrentar las dificultades mencionadas en las dinámicas organizacionales, cuidando y optimizando los modos en que las personas conversan, evitando influir en el contenido de sus intercambios y acuerdos.

  • Primer acercamiento al tema y objetivos

    Data:2010.11.16 | CategoríaPresentación | Números de Comentarios1

    A partir de mis primeras aproximaciones a la temática de la Facilitación observo que hay una vinculación inexorable con el campo de la Comunicación, pero que ha sido sistematizada en escasas oportunidades. El acento puesto en la escucha, en el diálogo democrático y productivo y en la concepción de las diferencias como parte constitutiva de las conversaciones entre actores son asuntos que involucran a los dos espacios de estudio mencionados.

    Por otra parte, visualizo que el término Facilitación es polisémico y que es utilizado desde diversas disciplinas con distintos significados. Teniendo en cuenta que puede ser de utilidad en el campo de la comunicación organizacional, es que propongo aproximarme a una sistematización de las distintas utilidades y recorridos disciplinares de la noción, para luego poder relacionarla con la especialidad comunicacional e indagar acerca de sus posibilidades.

    Objetivos

    Buscaré ahondar en torno a los usos y concepciones de la noción de Facilitación para clarificarla, e identificar, con posterioridad, sus posibles aportes a la disciplina comunicacional, en especial en lo referido a la Comunicación Organizacional.

    Para qué

    Creo que el campo laboral de los comunicadores puede ampliarse de forma considerable haciendo uso de sus conocimientos específicos en la orientación de grupos y diálogos. Además, abocarnos a este tipo de prácticas puede resultar un aporte enriquecedor para la comunidad ya que, como bien sabemos, las conversaciones, los acuerdos y desacuerdos marcan el camino y el crecimiento de nuestro transcurrir social.

    First approach

    From my first approaches to the topic of facilitation   observed that there is an inexorable link with the field of Communication, but has been systematized on few occasions. The emphasis on listening, in the democratic and productive dialogue and in the design of the differences as a constituent part of the talks between actors are issues involving the two fields of study mentioned.

    On the other hand, I visualize the word Facilitation is polysemous and is used from various disciplines with different meanings. Taking into account that may be useful in the field of organizational communication, is that I propose to approach a systematization of the various utilities and tours of the disciplinary notion, and then to relate it to the proprietary communication and inquire about their chances.

    Objectives

    I will seek to deepen around the uses and conceptions of the concept of Facilitation to clarify it, and identify, subsequently, their possible contributions to the discipline of communication, especially in reference to organizational communication.

    Where

    With the conviction that valid knowledge is that which is put into circulation and made known, the conclusions will be overturned on this weblog aimed at communicators, facilitators and others interested in the topic, seeking foster discussion about research.

    What

    I believe that the workforce of the communicators can be extended considerably by using their expertise in guiding groups and dialogues. Also, devote ourselves to this kind of practice can be an enriching contribution to the community because, as we know, conversations, agreements and disagreements are leading the way and social growth of our passing.

  • Cómo llegué a interesarme en la temática

    Data:2010.11.16 | CategoríaPresentación | Números de Comentarios0

    A lo largo -y a lo ancho- de la carrera me interrogué acerca de las características y alcances del rol del Planificador o Comunicador Organizacional. Con los años entendí e incorporé sus lógicas y vocabulario y también me permití cuestionar ciertos aspectos, que nutrieron mi curiosidad por ampliar el espectro de trabajo posible y sus metodologías.

    En el ámbito laboral, tuve la invaluable experiencia de haber participado en la constitución y el desarrollo de una instancia original en las políticas públicas: la Mesa de Coordinación de Emergencias Humanitarias del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires. En ella confluían catorce jurisdicciones provinciales relacionadas con la prevención, atención y mitigación de emergencias  que se reunían de forma semanal para optimizar su labor de forma conjunta.

    A pesar de que todos los organismos participantes perseguían un mismo objetivo general, trabajaban en aspectos muy diversos tales como infraestructura y servicios públicos, salud, seguridad, política ambiental, educación, entre otros. Luego de dos años de presenciar reuniones, elaborar actas de lo conversado y, por último, de sintetizarlas en documentos que buscaban plasmar el balance de acciones, fui consciente de las severas dificultades que se presentan a la hora de tratar y decidir temas, más aún cuando los actores tienen orígenes y conocimientos disímiles.

    Algunas de las cuestiones que se observaban en términos generales eran: centralización de la información, el coordinador se volvía una autoridad, dificultades para tomar decisiones en conjunto, diferencias a la hora de registrar los encuentros, pérdida de voces en el dialogo.

    Algunos de los dilemas mencionados y otros tantos suelen percibirse en casi cualquier dinámica grupal. Fue allí cuando pensé en la necesidad de contar con reglas comunes y con la figura de una persona legitimada por el grupo, que fuera capaz de articular las conversaciones de manera que  los encuentros fueran más democráticos y provechosos. Pensé que la formación de los comunicadores organizacionales era la indicada, sin embargo, advertí la inexistencia de contenidos disciplinares -teóricos o prácticos- que propiciaran nuestro desempeño como orientadores del diálogo.

    En paralelo, supe de organizaciones que trabajaban con profesionales que guiaban a los grupos para arribar a acuerdos y hasta que se dictaban cursos sobre cómo desarrollar la tarea. Así, comencé a interesarme en la noción de Facilitación y observé con curiosidad la escasa vinculación explícita con nuestro campo laboral.

    En síntesis, con el objetivo de nutrir y proponer nuevos alcances del rol del Comunicador Organizacional, y también –ambiciosamente- de propiciar más y mejores acuerdos en la sociedad, es que propongo la investigación.

  • ¿Por qué es importante vincular a la Facilitación con la Comunicación organizacional?

    Data:2010.11.16 | CategoríaComunicación Organizacional y Facilitación | Números de Comentarios0

    Es a través de los diálogos que nos relacionamos con el otro, constituimos equipos, organizaciones, sociedades, proyectos. Los intercambios discursivos determinan nuestras relaciones. Lo que hablamos y escuchamos, lo que nos decimos a nosotros mismos, determina el mundo de acciones posibles. Por ello el desarrollo de nuestras competencias conversacionales puede aportarle a nuestra vida mayor efectividad y bienestar.

    Existe gran variedad de modos de orientar conversaciones y estos tienen que ver de manera directa con las decisiones que tomen los propios actores, que traerán aparejadas unas consecuencias y no otras; un futuro posible y no otro.

    Así, nos permitimos afirmar que la humanidad se mueve en organizaciones y que las organizaciones mueven a la humanidad. Si orientamos de manera estratégica y consciente a las conversaciones que nos movilizan podremos comenzar a construir mejores formas de vida.

    Algunas organizaciones, sobre todo las del ámbito privado, consideran que la información es su capital más preciado a la hora de tomar decisiones, por eso la reservan para unos pocos. Esta idea está aceptada y conocida en el mercado, pero lo que ignoran muchas de ellas, es que su capital más preciado son las personas que forman la organización, las que hacen que funcione cada día.

    La mayoría de las organizaciones no logran definir con claridad qué son, hacia dónde van y qué quieren ser y hacer. Necesitamos diseñar tácticas que nos permitan aprovechar nuestros conocimientos particulares y únicos, ponerlos en común, tomar decisiones en conjunto y evaluar nuestro trabajo de forma clara.

    La información más preciada no es sobre datos externos o ajenos a la organización sino la que posee el personal, la información interna que moviliza el sistema todos los días. Aunque se trate de una estructura verticalista y jerárquica donde las decisiones son tomadas por un pequeño grupo, las posibilidades acerca de las decisiones potenciales no tienen por qué ser pocas.

    Así, cuanta más cantidad de miembros de la organización tengan información relevante, estén motivados e invitados a debatir y proponer, más caminos encontrarán para seguir desarrollándose.

    Creo que el campo laboral de los comunicadores puede ampliarse de forma considerable haciendo uso de sus conocimientos específicos en la orientación de grupos y diálogos. Además, abocarnos a este tipo de prácticas puede resultar un aporte enriquecedor para la comunidad ya que, como bien sabemos, las conversaciones, los acuerdos y desacuerdos marcan el camino y el crecimiento de nuestro transcurrir social.

    A modo de síntesis,  existen numerosas organizaciones que se dedican a la Facilitación pero que carecen de una sistematización conceptual unificada en torno a la noción y, los abordajes desde una perspectiva comunicacional son escasos o nulos, a pesar de los rasgos comunes de los dos espacios de estudio.

    Por la propia constitución transdisciplinar de la Comunicación somos consientes de la importancia de pensarnos de forma dinámica y abierta a otros espacios de saber, que posibiliten ampliar nuestro desarrollo profesional, realizando contribuciones concretas a la realidad social.

  • Definición propia de Facilitación

    Data:2010.11.16 | CategoríaFacilitación | Números de Comentarios0

    Luego de establecer que la Facilitación no requiere un conflicto previo para ser utilizada, de desarrollar las cuatro grandes categorías –Comunicación, Proceso, Facilitador y Grupo-,  y habiendo llegado a algunas conclusiones al respecto, construiré una definición propia de este concepto central:

    La Facilitación es un metaproceso comunicacional, en el que un sujeto encauza de forma imparcial –facilitador- el encuentro de un grupo en pos de sus objetivos.

    Metaproceso Comunicacional

    La Facilitación es un proceso en tanto se desarrolla en distintas etapas (preparación, reunión, cierre) con el involucramiento de personas que persiguen un futuro deseado o una visión compartida.

    A su vez, el proceso de Facilitación tiene como objetivo orientar los procesos comunicacionales y propiciar la generación de otros nuevos,  entre los miembros intervinientes del grupo, en pos de sus metas. En este sentido, la Facilitación es un Proceso de segundo grado  o un Metaproceso.

    Así, el objetivo de la Facilitación es optimizar el diálogo, la interconexión, las conversaciones, las relaciones, es decir, crear un ambiente de confianza para perfeccionar los procesos comunicacionales de un determinado grupo de personas.

    En este punto, puedo decir que la Facilitación es un Metaproceso Comunicacional porque es en sí misma un proceso de comunicación con características propias –como la existencia de un guía imparcial del encuentro del grupo- y a su vez, su objetivo es el de mejorar la comunicación entre los involucrados.

    Para llevar a cabo el Metaproceso Comunicacional, el facilitador debe utilizar y enseñar determinadas habilidades o técnicas comunicacionales que el grupo tendrá que aprender y llevar a la práctica. Así, en este Metaproceso, lo que se facilita es la Comunicación entre un conjunto de personas, a partir de una propuesta comunicacional específica, en tanto se establecen ciertas pautas o condiciones  a partir de las cuales se desarrollará el intercambio.

    Facilitador

    El trabajo del guía imparcial de la comunicación en un encuentro es hacer más fácil el intercambio del grupo participante del proceso.

    De forma metafórica, la comunicación podría ser, en algún punto, el agua donde vive la sociedad, es decir, que las interacciones grupales se dan esté o no presente el Facilitador. Pero por otra parte, este guía “nada” en el agua y para ello despliega destrezas particulares que hacen que el caudal comunicacional se ordene o se encamine para aumentar o potenciar los resultados del encuentro. Así, las conversaciones serían corrientes de agua que podrían encontrar su cauce  o encauzarse en ese “arroyo cristalino” que debe ser el Facilitador.

    La labor del Facilitador consiste en seleccionar y aplicar de manera adecuada herramientas específicas para dinamizar el contenido de una reunión grupal determinada.  El sujeto que ocupa ese rol se centra en las formas en las cuales se da la conversación, en el proceso de intercambio del grupo y no interviene en el contenido o en los tópicos del mismo. Es decir, busca intervenir de forma imparcial en el encuentro.

    En lo que atañe a su formación, un Facilitador tiene que tener desarrolladas destrezas comunicacionales que le permitan ser claro, conciso, organizado y memorioso con sus dichos y con los de los participantes del proceso; debe ser creativo, respetuoso y flexible ante el proceso participativo. A su vez, tiene que tener la habilidad de conducir de manera saludable las emociones de los participantes, ser paciente, saber utilizar el humor y poseer una fortaleza física que le permita llevar adelante el proceso.

    En relación a las técnicas de Facilitación, tiene que conocer las dinámicas grupales y saber utilizarlas en los momentos adecuados acorde a cada grupo en particular. Algunas de las que debe manejar son, por ejemplo, las específicas para situaciones conflictivas, las pausas, el parafraseo y el encuadre. También tiene que saber cómo utilizar adecuadamente el silencio y poder ofrecer una gama de formatos de reuniones diferentes.

    En síntesis se puede decir que para ser un Facilitador hay que conocer el rol y sus técnicas y responsabilidades, tener interés por los procesos grupales y mantener un equilibrio emocional que permita posicionarse desde la neutralidad.

    En esta línea, el Facilitador debe preparar de forma sistemática y planificada el Metaproceso Comunicacional y, en especial, concentrarse en la etapa preparatoria o diagnóstica anterior al encuentro con el grupo.

    Grupo

    El concepto de Grupo remite al conjunto de personas que participan de una Facilitación, pudiendo ser de diversas características, con variados objetivos organizacionales, de distintos ámbitos y de cualquier ubicación geográfica.

    La idea de Encuentro en la definición propia de Facilitación remite a dos cuestiones: por un lado a la necesidad de que el facilitador y el Grupo se reúnan en un lugar y en un tiempo específico acordado con antelación y por otro lado, al intercambio comunicacional que se dará de manera obligada en ese ámbito. Es decir que el concepto de Encuentro refiere a la reunión planificada del Grupo y a sus conversaciones.

    Por último, cabe aclarar que el Metaproceso Comunicacional de la Facilitación siempre apuntará a lograr la optimización de la productividad del Grupo reunido para alcanzar determinados resultados que habrán sido establecidas de antemano –existiendo la salvedad de que uno de los objetivos del encuentro sea el de delinear propósitos grupales-. Es decir que la Facilitación se lleva a cabo de forma planificada, con el objetivo de mejorar la comunicación de los involucrados para alcanzar propósitos grupales establecidos en un tiempo y espacio determinados.